lunes, 9 de marzo de 2026

JESÚS CALLEJA

 



En contadas ocasiones, la programación de televisión tiene verdadera vocación de servir a los intereses de la sociedad y la ciudadanía. Tal me parece a mí ocurre con el problema sobre la despoblación de los núcleos rurales en amplias comarcas de nuestro país y el programa “Volando voy”, del montañero, aventurero, presentador y conductor del mismo, Jesús Calleja, que se emite por la cadena Cuatro. Calleja tiene un excelente sentido del humor y además derrocha empatía, inteligencia y don de gentes por los cuatro costados, de manera que conduce el programa magistralmente, ganándose el favor y la confianza de cuantas buenas gentes del mundo rural se convierten en protagonistas y estrellas del universo mediático, gracias a la magia, ahora sí, de la televisión.




Siendo él mismo quien capta las posibilidades de sus protagonistas extrayendo de ellos el máximo de su expresividad y riqueza, tanto profesional, como personal y humana; dirige conduce y determina el rumbo de la historia que narra en sus programas realizados a lo largo de todo el territorio peninsular, con inusitada diligencia y profesionalidad. No dudo de que estos, a sus programas me refiero, no sean resultado de la colaboración de todo su equipo, pero quien sabe dar alma y convertir en arte aquello que constituye su objetivo no parece ser otro que el mismo Calleja, que derrocha empatía, profesionalidad y humanidad en todas sus actuaciones, con un raro don de captar la enjundia de cada personaje, que atrae hacia sí mismo con la fuerza de un imán. Algo hay de improvisación inteligente en este presentador y coprotagonista, algo de estrafalario y bien traído siempre al medio televisivo que domina, como el vuelo de su helicóptero en el que pasea a algunos de sus protagonistas que sucumben fascinados ante la magia del vuelo alrededor de núcleos rurales rodeados de un paisaje fascinante que nos inclina positivamente a amar, aún con más ahínco y dolor, todas las tierras y lugares de la geografía peninsular que recorre.




Ríen con él y sus ocurrencias los comarcanos de los núcleos rurales que visita, pues no en vano el humor es uno de los componentes de su personalidad y del programa que tan acertadamente conduce. No hay pueblo por donde pase su equipo donde no deje claro un mensaje y una invitación con intención de evitar a toda costa la despoblación rural, el arraigo de las gentes a los pueblos y las posibilidades de futuro que poseen; a pesar de que, seguramente, sea muy consciente de que en ellos esas oportunidades de vida y futuro son muy escasas, tanto como las limitaciones en las oportunidades y servicios que ofrecen a las nuevas generaciones que se ven forzadas a abandonarlos.




Jesús Calleja conjunta voluntades y crea conciencia de arraigo allí por donde otea con su helicóptero los núcleos rurales que visita, sacando el mayor provecho de paisajes y personajes, de posibilidades y realidades, dejando a los habitantes de los mismos con una sonrisa en los labios y una esperanza luminosa en el corazón. Porque ama a sus gentes y le duele el estado de abandono de esa España rural a que, el desgobierno y el desacierto de las políticas de quienes rigen los destinos de este maltrecho país de nuestros pecados y nuestra abulia, nos han conducido.

 

                                                        José Antonio Sáez Fernández


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