viernes, 30 de enero de 2026

"EN PIE, CON EL PUÑO EN ALTO"

 




Tú no estás dispuesto a enterrar el hacha de guerra. El rencor, la desconfianza y la ceguera te han llevado a encerrarte en ti mismo y en tus posiciones. La intransigencia se ha apoderado de ti y eres el inamovible. Prefieres la hecatombe antes que ceder un ápice en tus ideas. Eres demasiado arrogante, demasiado orgulloso y hasta soberbio. Tus enemigos no son los otros: eres tú mismo quien se ha cerrado a dar pasos de entendimiento hacia la opinión divergente. Has cavado una trinchera, has levantado un muro, has colocado alambre de espino y cristales rotos en lo alto del muro, has minado cualquier punto de acercamiento, has quemado las naves para hacer imposible cualquier tipo de regreso a la concordia. No tienes interlocutores porque te has negado al diálogo y has decido romper la baraja, sin ser consciente de que, con ello, negabas un futuro de paz y esperanza para tus descendientes.




El rencor es la antesala del odio y el odio oculta las garras incontrolables del desenfreno y la locura. Si es colectivo, lleva a la catástrofe. La crispación es la antesala del rencor y predispone tanto al mismo rencor como al odio, y el odio pudre los corazones de los seres humanos arrancando de ellos lo único bueno y de valor que poseen: la solidaridad, el hermanamiento, la justicia, la paz y todo aquello que es imprescindible para el desarrollo de los pueblos y la preservación de la vida. No dejarás que el otro se vaya de rositas, te las ha de pagar muy caro: “La venganza es de los fuertes -te dices-, y de los valientes”. La razón de la sinrazón y el ofuscamiento. La torpeza suprema. Inquebrantable e incólume, has puesto todas tus capacidades al servicio de la crispación y el enfrentamiento. Y has colocado a la sociedad, con los de tu cuerda, al borde del caos.

 

                                    José Antonio Sáez Fernández


Nota: "En pie con el puño en alto" es el nombre de la mujer blanca (la actriz Mary McDonnell), cautivada en su infancia por los indios, quien contrae matrimonio con el soldado (Kevin Costner) enviado a vigilar la frontera entre EE.UU. y los territorios indios en la película "Bailando con lobos", del mismo Kevin Costner, el cual acaba adoptado su misma vida y sus costumbres.




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